Terraformación, el sueño de vivir fuera de La Tierra (1ª Parte)
El hombre siempre ha vivido fascinado por el espacio, y conforme se han ido cumpliendo sus sueños han ido soñando con nuevos retos. Soñó con ver las estrellas de cerca, y se inventó el telescopio, después soñó con ir a la luna, y el hombre viajó a la luna y el nuevo reto es vivir fuera de la tierra. Pero para vivir fuera de la tierra el hombre ha de encontrar un planeta con características que hagan posible la vida y ser capaz de llegar hasta él, o bien transformar un planeta más cercano, y por tanto que haga posible el viaje hasta él en un tiempo aceptable. Esta segunda opción se llama Terraformación.
La Terraformación es básicamente adaptar un planeta para convertirlo en un lugar donde sea posible la vida de seres humanos. Hoy en día es ciencia ficción, pero ya científicos como Carl Sagan soñaron con que esto fuera posible.
En nuestro sistema solar tenemos un claro candidato, Marte. Pero en su día el citado Carl Sagan ideó un plan para terraformar Venus. Según podemos leer en la web de Informativos Telecinco este plan consistia en bombardear el planeta con unos misiles, colocados en órbita alrededor del planeta, que contendrían en su cabeza unos cultivos de algas verdeazuladas Cyanidium caldarium ya que este organismo extremófilo es tan resistente que puede sobrevivir a altísimas temperaturas. Su reproducción es axesuada y se alimentan de CO2 para fabricar oxígeno.
Sagan calculó que en apróximadamente un siglo el hombre podría vivir en Venus, pero si embargo estudios posteriores desvelaron que factores como la presión atmosférica, el débil campo magnético de este planeta, así como las altas temperaturas por la cercanía al sol y el enorme efecto invernadero del planeta hacen imposible el plan del genial Carl Sagan.
Visto que la terraformación de Venus, de momento, resulta irrealizable nos fijaremos en el segundo candidato: Marte.
A favor nos encontramos que en Marte el día tiene una duración similar al de la tierra, que tiene estaciones aunque estas son más largas que en la tierra por la mayor duración del año marciano (el doble que el año terrestre). Pero estas condiciones serían aceptables para que las plantas pudiesen adaptarse y sobrevivir.
En contra nos encontramos con que la gravedad marciana es un tercio menor que la de la tierra, su irrespirable y débil atmósfera y que la temperatura del planeta ronda entre los -26º y los -111ºC, por lo que lo primero que habría que hacer sería elevar las temperaturas del planeta.
* Para no hacer el post demasiado largo, pesado y cansado de leer publicaré el resto en una segunda entre hoy y mañana.






